en el Ecuador cada 4 minutos aborta una Mujer

Los últimos datos recabados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinaron que en Ecuador aproximadamente ciento veinte y cinco mil abortos se registran anualmente, es decir que en el país cada cuatro minutos una mujer decide interrumpir su embarazo y practicarse un aborto en cualquier ciudad del país.

Según el artículo 447 del Código Penal, el aborto no es castigado únicamente cuando “se lo ha hecho para evitar un peligro para la vida o salud de la madre, y si este peligro no puede ser evitado por otros medios” y “si el embarazo proviene de una violación o estupro cometido en una mujer idiota o demente. En este caso, para el aborto se requerirá el consentimiento del representante legal de la mujer”.

A inicios de junio, la Comisión de Justicia de la Asamblea Nacional aprobó el informe del proyecto del Código Penal integral para primer debate. Dentro de este se analizan también los cambios alrededor de las leyes sobre el aborto.
Debido a la coyuntura, el Frente Ecuatoriano por la Defensa de Derechos Sexuales y Reproductivos decidió crear material audiovisual en el que mujeres públicas hablen sobre el aborto y la libertad de la mujer para decidir ser madre o no.

El primer vídeo que salió a la luz hace pocos días recoge la postura de personajes de la televisión como Juana Guarderas, Dayllana Passailaigue, Jazmín y Silvia Buendía, quienes han defendido los derechos reproductivos de la mujer.

En más de dos minutos de vídeo, ellas proponen cambiar las condiciones infrahumanas en que las mujeres se ven obligadas a abortar por temor a ser penalizadas.

LA POSTURA ESTÁ DIVIDIDA

Silvia Buendía, jurista y activista feminista, explicó que no es verdad que en el país existan dos tendencias extremas frente al aborto. “No es cierto que haya gente totalmente opuesta y otras totalmente abiertas”, dijo. Según ella, el objetivo de los grupos que defienden los derechos de la mujer no es convencer a la contraparte de que el aborto es bueno, sino más bien llegar a acuerdos mínimos.

Para Buendía, despenalizar el aborto, cuando cualquier mujer, sin importar su discapacidad, haya sido violada, forma parte de estos acuerdos. “No es justo que una mujer que es agredida sea también obligada a la maternidad”, sostuvo.
Este criterio es compartido por Verónica Vera, activista del Frente Ecuatoriano por la Defensa de Derechos Sexuales y Reproductivos, quien asegura que la postura de aquellos que se oponen al aborto es diferente cuando se trata de un ser querido o una mujer más cercana. “A nosotros no nos interesa debatir si está bien o mal abortar, sino conversar sobre las condiciones en que las mujeres están haciéndolo”, señala.

Cristian Cunalata, vocero de la Asociación Cristiana de Jóvenes Ecuador, aclaró que su grupo mira como una opción el aborto en casos de violencia sexual, aunque manifestó que existe también la posibilidad de que mujeres que han llevado una vida sexual irresponsable se amparen en que fueron víctimas de violación para poder abortar de manera legal.

Cunalata aseguró que se debaten otras opciones, como por ejemplo la adopción. “Si una madre no quiere tener a su hijo, entonces puede darle ese beneficio a otra familia”, dijo.

Entre los acuerdos que, según Silvia Buendía, deberían estar en el código están los casos en los que previo al nacimiento del bebé los padres se enteran que el niño o la niña sufrirá discapacidades físicas o cerebrales.

Para Cristian, este es un tema que jamás lo han tratado. En el grupo siempre se ha discutido sobre el derecho a la vida de la criatura, mas no la disyuntiva entre si debe nacer o no en caso de tener alguna discapacidad.